escudoChelva

foto de chelvaEn el término de Chelva se puede reconstruir la Prehistoria a partir de los restos arqueológicos de yacimientos Neolíticos, de la Edad del Bronce, pasando por importantes asentamientos ibéricos y romanos, de los que resta, aparte de algunas villas rústicas, el Acueducto de Peña Cortada. Alcanzó gran importancia durante la dominación musulmana. En 1194, fue conquistada por Pedro II de Aragón, que la tuvo en su poder hasta 1214. Recuperada por los árabes, fue tomada por las tropas cristianas en 1238, sufriendo la rebelión del caudillo árabe Al-Azraq. Durante la reconquista, producida en el año 1237, se menciona la donación por parte del rey Jaime I a don Pedro Fernández de Azagra (Señor de Albarracín) de los castillos y villas de Altura y Chelva, así como las alquerías de Cárcer y Gátova. Repoblada de cristianos, en 1390 Juan I de Aragón la instituyó cabeza del vizcondado del mismo nombre, donándola a Pedro Ladrón de Vilanova, a cuyos descendientes otorgó Felipe II de España título de condes de Sinarcas en 1597, y de manos de los cuales pasó a ser de los duques de Villahermosa. En Chelva convivieron las tres grandes culturas de nuestra civilización: musulmanes, judíos y cristianos, que cohabitaron pacíficamente, en un ambiente de tolerancia hasta el siglo XVII. Durante las Guerras de las Germanías la ocupó una columna de agermanados. En las Guerras Carlistas estuvo varias veces en poder de las tropas del pretendiente, siendo fortificada y convertida en hospital por Cabrera en 1839.

La Torrecilla

Torre de origen islámico construida sobre un asentamiento ibérico, denominado Chércol por los romanos. Fue reutilizada y fortificada posteriormente, siendo escenario de las numerosas batallas carlistas que se libraron en la zona.

Lugares de Interes

• Palacio Vizcondal. Aunque oculto por las múltiples transformaciones sufridas en las últimas décadas, se conserva el edificio de lo que fue el Palacio del Vizconde de Chelva, construido también a partir de las instalaciones del castillo musulmán.

• Barrio Judio del Azoque. Intacto en su trazado original, con calles estrechas y porches de acceso, un espacio cerrado al mundo exterior que conserva su homogeneidad y nos evoca la unidad del pueblo judio.

• Arrabal o Barrio Morisco. Traslada el mismo concepto de ciudad musulmana, creando un barrio populoso extramuros donde se fueron asentando moriscos y cristianos recién llegados.

• Barrio Árabe de Benacacira. Mantiene hoy día el aire oculto, misterioso y recoleto que esta cultura confiere a sus espacios.

• Ensanche. Donde se encuentra la Iglesia Arciprestal, en la Plaza Mayor.

• Acueducto romano de la peña cortada. Este acueducto fue trazado con distintos sistemas de conducción de aguas que, desde su origen en el azud del río Tuéjar, salvan grandes escollos topográficos. La longitud de los restos hallados es de 28,6 kilómetros. Declarado bien de interes cultural.

Ruta del Agua

La Ruta del Agua es un itinerario turístico de trazado circular, que combina naturaleza y cultura en un agradable paseo de aproximadamente dos horas de duración. Se inicia en la Plaza Mayor, guiado por señales y paneles informativos que facilitan su recorrido. El itinerario, que discurre por los cuatro barrios históricos de la localidad y por parajes singulares del río Chelva, es una ruta de fácil recorrido por lo que es ideal para las excursiones familiares.

Recorrido Urbano

Conserva en su casco urbano la impronta dejada por los pueblos que la habitaron históricamente. El barrio árabe de Benacacira mantiene hoy día el aire oculto, misterioso y recoleto que esta cultura confiere a sus espacios. El barrio judío del Azoque, que también conserva su trazado original, con calles estrechas y soportales, cerrado al mundo exterior. La morería del Arrabal, originada a partir de los siglos XIII y XIV. En el recorrido por estas calles también se puede admirar ricas muestras de azulejería de los siglos XVIII y XIX.

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