escudoManzanera

foto de manzaneraExisten vestigios de la época de los íberos en la zona de las Alhambras. Parece ser que el área de Manzanera debió formar parte a una tribu celtíbera, los Tittos. Durante la época romana, debemos suponer que se produjo algún tipo de asentamiento dado el hallazgo de restos romanos, como una placa votiva dedicada a Hércules. Durante la época de dominación musulmana la zona de Manzanera fue repoblada por musulmanes de etnia beréber, esto es, originarios del norte del Atlas, que se establecieron en la zona posiblemente por la afinidad de estas tierras con sus lugares de origen y la similitud en las actividades económicas, básicamente ganaderas, que ofrecía la zona. Esto lo demuetra la etimología de la comarca, con nombres de origen arábigo como Alcotas, Albentosa o Javalambre (Javal Ambr en árabe, cuya traducción literal sería la "montaña roja", dado el color característico de las tierras de la comarca) En la villa había una fortaleza musulmana y algunas casas, es decir, la zona ya se encontraba habitada antes de la conquista de la villa. El pueblo fue arrebatado a los árabes en 1202 por Pedro II de Aragón. Jaime I, hijo del anterior monarca concedió a la población el título de villa, al ser un enclave fronterizo bien amurallado. El nombre de la villa, en su carta fundacional, está redactado en catalán, ya que está era la lengua de la cancillería real,y el nombre en cuestión fue el de Maçanera. La primitiva villa de Maçanera fue el último enclave de Aragón arrebatado a los sarracenos. Pedro II concedió el señorío a Berenguer III de Entenza, (señor de Zaragoza, entre otros) para repoblarlo, tal como explica el doctor Antonio J. Gargayo Moya en su obra El Concejo de Teruel en la Edad Media 1177-1327. Se da la curiosidad que el propio Berenguer III de Entenza murió en una acción bélica contra los sarracenos en las proximidades de la villa. Manzanera fue heredada por sus hijos Berenguer IV de Entenza y Gombau de Entenza, quienes participaron activamente en la conquista de Valencia a las órdenes del rey Jaime II. De hecho, la villa sirvió, en un primer momento, como plataforma logística para llevar a cabo la conquista. Una vez la frontera se desplazó al sur, la importancia estratégica de la villa perdió importancia y los Entenza la fueron olvidando progresivamente hasta que se formalizó su traspaso al vizconde de Chelva, Pedro Ladrón de Vilanova. Durante la edad moderna, la villa de Manzanera se convirtió en un próspero enclave comercial gracias al comercio de la lana, que atraía a mercaderes italianos y catalanes que buscaban materia prima para su floreciente industria textil. Entre junio y diciembre de 1810, albergó la Junta Superior de Aragón y Castilla, en el contexto de la guerra de Independencia napoleónica o Guerra del Francés (1808-1812). Durante la Guerra Carlista el general carlista Ramón Cabrera se enfrentó a las tropas de los generales Isabelinos Amor y Builn en octubre de 1834. De hecho, la villa de Manzanera fue visitada por el propio pretendente real Carlos María Isidro durante el verano de 1837 al frente de los más de 10 000 soldados que formaban la "Expedición Real" que había de conquistar Madrid y poner punto final a la guerra. La expedición real fracasó y la villa cambió de manos, ocupada por las tropas liberales dirigidas por el general O'Donell, quien dejó una guarnición en la villa. Manzanera fue conquistada otra vez por el general carlista Ramón Cabrera durante el verano de 1838, y la villa quedó definitivamente bajo control carlista hasta el final de la contienda, en mayo de 1840.

El Pueblo

En ocasiones historia y naturaleza se toman de la mano para crear entornos privilegiados. Con orígenes que se remontan a la época prehistórica, Manzanera ofrece al visitante un cuidado entorno natural rico en pinares y sabinares, plagado de ríos, fuentes y manantiales que la hacen idónea para realizar numerosas excursiones a través de sus bellísimos y apacibles rincones. frondosos valles, en definitiva, hacen de todo su término municipal el lugar ideal para el amante de la naturaleza todavía intacta. Pero Manzanera (centro de veraneo desde principios del siglo pasado) se ha convertido en los últimos años en una importantísima zona turística con numerosos servicios de alojamiento (balneario, hoteles, camping, viviendas de turismo rural…), de alimentación(restaurantes, supermercados, carnicerías, panaderías, fruterías, pescaderías, mercado…), medicos (consultorio médico, farmacia) de esparcimiento (museo, biblioteca, telecentro, salas de exposiciones…) y de diversión (polideportivo, parque multiaventura, vías ferratas,pub y numerosos bares…) .

Lugares de interes

• El Portal de Abajo. Declarado Monumento Histórico Artístico.

• Restos de la muralla de la villa, del castillo de los Ladrón de Vilanova. Siglos XII-XIII y de la torre del homenaje, de planta rectangular.

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