escudoRubielos de Mora

foto de rubielosEl historiador Pascual Madoz, en su Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España de 1845, ya dejó constancia de la antigüedad romana de Rubielos por una lápida que se ha conservado, y por haber aparecido enterrado en un cimiento un cantarillo saguntino con unas 200 medallas de oro y plata, todas de los emperadores romanos. En cualquier caso, las primeras referencias escritas sobre la villa datan del siglo XII. En un principio, el pueblo ocupada aproximadamente media hectárea y se extendía en torno al castillo. En el siglo XIII, Rubielos comenzó a formarse en torno a una trama urbana cuyo espacio estaba descrito por tres ramas que se iniciaban en tres portales de entrada: la calle de San Antonio, la calle de Félix Cebrián y las calles del pintor José Gonzalvo-Canónigo Aranda desde el portal del Carmen. La repoblación del lugar, acaecida en esa época, convirtió a Rubielos en una de las ciudades más importantes de la Comunidad de Teruel. En el siglo XVI, se produjo una reforma arquitectónica que afectó al trazado urbano. En el primer cuarto del siglo siguiente, Rubielos experimentó más transformaciones en torno al recinto de la muralla: se edificaron la Iglesia Parroquial y el Convento de las Carmelitas. El poder de la nobleza rubielana de entonces favoreció la construcción de muchos de los edificios y palacios que conforman el importante patrimonio del lugar. También son de esa época la mayoría de las ermitas y puentes. Durante los siglos XIX y XX, la localidad continuó creciendo más allá de sus fronteras. Pascual Madoz relata que a mediados del siglo XIX Rubielos de Mora estaba compuesta por 550 casas de regular construcción, cercadas por una tapia ó muro de poca solidez; las calles son llanas y bien empedradas, con 4 plazas denominadas de los Toros, del Carmen, del Sol y de la Sombra; en el centro de la del Carmen hay una fuente ó surtidor de agua, de la cual se sirven los vecinos. La burguesía terrateniente ostentaba un papel preponderante, como así lo atestiguan los edificios señoriales que todavía hoy se conservan. Las diferentes contiendas de la historia reciente tuvieron repercusión en Rubielos. Así, durante la Primera Guerra Carlista, en septiembre de 1833, el general Carlista Cabrera entró en Rubielos y mantuvo una encarnizada lucha con la guarnición de la localidad. Saliendo finalmente victorioso, acabó con la vida de 72 defensores, entre urbanos y provinciales de Ciudad Real. En el contexto de la Guerra Civil, cabe reseñar que en Rubielos existió un aeródromo de la República, emplazado en el centro del valle, siendo el centro de operaciones la Ermita de los Santos Mártires Abdón y Senén; el templo fue acondicionado para salón de reuniones y se habilitaron las construcciones colindantes como almacenes, vivienda, cocinas, enfermería, sala de radio y refugio. Dicho aeródromo, como todos los de la zona, cayó en manos del ejército de Franco entre marzo y abril de 1938. Tras la guerra, el «maquis» tuvo especial relevancia en la zona. En mayo de 1947, la guerrilla hizo estallar una carga explosiva bajo la vía férrea que unía Rubielos de Mora con Mora de Rubielos, quedando interrumpido el tráfico ferroviario durante diecisiete horas. Días después volvía a estallar otro artefacto entre las estaciones de Barracas y Rubielos de Mora, interrumpiendo la circulación en el Ferrocarril Central de Aragón. El 15 de mayo del mismo año, hombres de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA) entraron en Rubielos, ocupando las calles y repartiendo propaganda. El importante patrimonio de Rubielos ha propiciado que en 1980 la villa fuera declarada conjunto histórico-artístico y que, tres años después, recibiera el premio Europa Nostra, además de medallas de turismo del Gobierno de Aragón y un Premio Nacional del Ministerio de Transporte, Turismo y Comunicaciones. Desde 2013 forma parte de la Red de Municipios más bonitos de España. El pueblo fue elegido en diciembre de 2016 como el pueblo más bueno y bello de España, resultando vencedor del programa Luce tu pueblo emitido por el canal Divinity de Mediaset.

Palacios y Casas Solariegas

• Palacio de los Marqueses de Tosos y Condes de Samitier. Edificio de estilo neoclásico en su portada de 1761 y que tiene el escudo nobiliario para dar la bienvenida a todo el que decida contemplarla.

• Palacio de los Condes de Creixell. Edificio barroco cuya portada está presidida por el escudo nobiliario de la familia. Tiene un hermoso conjunto de balcones En este edificio estableció su cuartel el general Cabrera en al año 1835.

• Palacio de los marqueses de Villasegura. Esta casa fue construida en el siglo XVII. Su fachada ocupa más de 1300 metros cuadrados. Gracias a su dinero, se creó la colegiata de Santa María, ejerciendo el patronato sobre ella.

Lugares de Interes

• Iglesia de Santa María la Mayor. Es una construcción barroca de mampostería y cantería. Su planta es rectangular de una nave con capillas laterales cubiertas por bóvedas de crucería. En el exterior y en el lado del Evangelio, en el tercer tramo, está la portada principal, labrada en piedra, con pórtico cubierto con bóveda de crucería y abierto en arco de medio punto.

• Portal de San Antonio. Fabricado en sillería y mampostería, posee una de las torres y puertas más bellas de Aragón.

• Fuente de la Negrita. Recibe este nombre porque representa a una mujer con tocado oriental, y el Monumento al Toro Embolado, obra del escultor rubielano Gonzalvo Vives.

• Casa Consistorial. Renacentista del siglo XVI, y la antigua Lonja del pueblo.

Patrimonio cultural y civil

El pueblo cuenta con un casco urbano antiguo muy bien conservado, galardonado con el premio Europa Nostra en 1983. De las siete antiguas entradas al recinto amurallado, tan sólo se conservan dos: el Portal de San Antonio y el del Carmen (antiguo de Santa María). El primero, fabricado en sillería y mampostería, posee una de las torres y puertas más bellas de Aragón. El segundo incluye, como parte del propio elemento arquitectónico, una capilla barroca dedicada a la Virgen del Carmen. El municipio tambien cuenta con la Fundación Museo de Salvador Victoria, instalada en el antiguo Hospital de Gracia, edificio construido a mediados del siglo XVIII. La planta baja alberga el fondo bibliográfico y una sala de exposiciones temporales, mientras que las salas primera y segunda acogen la obra de Salvador Victoria Marz y la de los amigos del pintor.

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