Datos Técnicos

Ruta

Esta semana nuestra aventura comienza en la población de "Tuejar". En la rotonda que da entrada al pueblo seguiremos las indicaciones hacia el "Nacimiento del Río Tuejar". La carretera termina en el "Azud del Río Tuejar", donde hay un parking para dejar el coche. Después de los calentamientos habituales comenzamos nuestro camino por detrás del edificio que parece ser un restaurante. En pocos metros enlazamos con la pista oficial marcada con señales del PR, donde encontramos un panel informativo.

Después de más o menos 1km llegamos al punto donde al finalizar esta aventura regresaremos. Ahora cogemos la senda de la izquierda. No hay señales así que nos guiamos con el G.P.S. Cogemos altura rapidamente y aprovechamos cada parada para coger aire para girar la cabeza y disfrutar de este bonito paraje.

Después de casi 3km de subida desembocamos en una pista, giramos hacia la izquierda y vemos al fondo nuestro destino. No dejamos esta pista hasta llegar al "Vértice Geodésico Buena Leche". Cerca de el encontramos un monolito en recuerdo de un agente forestal.

Hacia mucho aire y muy frío, así que almorzamos al resguardo de la casa forestal y después de un café calentito emprendemos de nuevo la marcha. Seguimos por la pista por la que veníamos recto y hacia abajo. Caminamos en paralelo por el "Barranco del Fraile". Pasaremos por dos cruces de pista y en ambas seguiremos recto. Esta es una zona de buitres, aunque hoy con el aire que hace solo hemos visto un par de ellos.

Cruzaremos la "Rambla de Arquela" y al llegar al cruce giraremos hacia la izquierda en busca del "Nevero de Tuejar", Se encuentra en la zona de la "Lácaba" a 635 metros de altitud, fue restaurado en el año 2008. Fue construido originalmente en la Edad Media por hombres en una umbría de planta circular para así garantizar la conservación de la nieve, y con potentes muros de contención, necesarios para contener la presión del hielo. El método empleado para la transformación de la nieve en hielo comenzaba a finales de otoño y principios de invierno para así aprovechar las nieves caídas. El primer trabajo consistía en limpiar y preparar el interior del nevero con una capa de ramas y hojas donde se acomodaría la nieve para evitar la formación de charcos que favorecerían el deshielo. La nieve se introducía formando una bola que la recogía al paso que la rodaban hasta llegar al nevero. Después era prensada y compactada hasta que se convertía en hielo por el "Pisonero" (persona que presionaba la nieve), que más tarde hacía capas de entre 20 y 50 cm de grosor, separadas por "Falagueras", capas con paja y hojas que hacían de aislante. Una vez lleno, se cerraban las dos puertas con un muro de mampostería provisional hasta pasados dos o tres días para que la nieve se asentara. Ya en verano, como la nieve estaba tan dura y apretada se cortaba con palas o hachas y era trasladada a los neveros mediante capazos impermeabilizados a lomos de burros y caballos. Se solía transportar durante la noche para así evitar las altas temperaturas por lo que se corría el riesgo de que se derritiera, y se llevaban a los lugares de comercialización. El hielo no solo se utilizaba como conservador de alimentos, sino que era también muy solicitado y codiciado para fines terapéuticos y medicinales.

Desandamos lo andado cogemos el "Camino de las Ramblas". Pasaremos por un "Cobijo Forestal" restaurado. Unos 2km después llegamos hasta los "Corrales de Silla", unas pinturas rupestres que se encuentran en el abrigo de la montaña. Hay unas escaleras para acceder a ellas.

Volvemos de nuevo a la pista que ya no dejamos hasta llegar al "Azud de Tuejar", esta vez seguimos las señales del PR y bordeamos este bonito paraje por la derecha. Desde aquí llegamos fácil hasta el coche y damos fin ha una bonita aventura por los alrededores de "Tuejar".